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Arte y Estética, una breve definición

Publicado en Artículos

"Ein Gedicht ist das Echo des Schmerzes, ein Schrei ist schlechterdings kein Gedicht, aber das unendliche Echo des Schreies in sich selbst, das ist ein Gedicht."
Die Lilie auf dem Feld und der Vogel unter dem Himmel, 1849.

Si por un momento se piensa a la estética y al arte, plenamente, en sus campos de acción, se puede observar, entonces, cómo ambas han sido relacionadas a través de la historia en diferentes aspectos, tocando sólo de manera ocasional su carácter autónomo.

En este sentido, teniendo in mente su independencia como conceptos individuales, es posible entonces reconocer, de manera muy general, una distinción entre el arte y la estética que nos permita hablar, tanto de una como de la otra, sin confundir los campos disciplinarios. Es decir, se podría hablar del arte en un sentido particular, del mismo modo que se conseguiría hacer con la estética, poniendo a cada uno ellos en puntos distantes, casi inconexos.1 De esta manera, y teniendo en cuenta lo anterior, me limitaré tan sólo a presentar en una forma breve lo que a grandes rasgos se ha entendido por arte y su diferencia y/o conexión con la estética. Lo anterior, a fin de distinguir con claridad cómo es que se da el paso de lo artístico, como oficio o expresión, a una forma muy particular de existencia.

Básicamente, el arte se ha relacionado con la estética de la misma forma que la teoría y la práctica se han llegado a complementar. El arte,2 se puede decir que ha correspondido a una actividad que se realiza bajo ciertos parámetros de universalidad, predispuestos por la estética. La estética, por su parte, se ha venido presentando bajo una forma filosófica de interpretar la expresión subjetiva que representa el arte. Y de nuevo, el arte corresponde como núcleo central de la finalidad estética. De este modo, se puede decir que ambas disciplinas han sido casi siempre relacionadas y concebidas de manera conjunta. No obstante, lo anterior no fue siempre de esta manera, mucho menos cuando su origen dista considerablemente el uno del otro.

Asimismo, se debe señalar que es bastante lo que se ha teorizado sobre el arte; incluso, a la estética se le ha llegado a percibir, en varias ocasiones, como una teoría del arte. Lo que justifica o afirma esta estrecha relación con la cual estamos acostumbrados a considerarlas. No obstante, la estética, como disciplina filosófica, se ha dedicado al estudio del conocimiento sensible;3 de allí es que gana su constante referente hacia lo artístico.

Con Kant se inaugura una moderna etapa significativa para el estudio del arte, donde la estética adquiere una importancia y una atención merecida.4 Dentro de los estudios kantianos, aunado a los trabajos posteriores al filósofo de Königsberg, se analizarán los juicios de gustos y ésta será, precisamente, la finalidad de la estética como disciplina.5 Asimismo, es posible concordar con la idea que considera al arte como una actividad productora que es clasificada y calificada desde la estética, con la cual se le suele encontrar íntimamente ligada.

Así pues, se destaca el trayecto recorrido por el concepto de arte a través de su historia, donde su empleo y aplicación en diversas culturas mantiene una semejanza y utilidad determinada que no rebasa la simple significación del concepto, pero que, sin embargo, a comienzos del siglo XVIII, empieza a proponer esquemas que sugieren planteamientos especulativos dignos de reflexión, y que serán oportunamente tratados.

Esta necesidad, que llevará a diversos pensadores a plantearse la cuestión del arte y la estética como un problema filosófico de gran alcance, será presentada en el siguiente sub-capítulo, donde comienzan a resaltar los elementos fundamentales para el presente discurso.